Consiste en la renuncia que hace el militar de sus pasiones, de su voluntad, ideas, gustos y hasta de su vida en defensa de la patria.
Es anteponer el servicio a los intereses particulares, el sacrificio del soldado por la patria para el cumplimiento del deber, en cualquier hora, clima o terreno sin esperar recompensa alguna, solo la satisfacción del deber cumplido.